jueves, 22 de noviembre de 2012

Laura Devetach

Foto de Laura DevetachNació en la provincia de Santa Fe. Es Licenciada en Letras Modernas, por la Universidad Nacional de Córdoba. Ha escrito cuentos, obras de teatro y libretos de televisión, además de realizar un importante trabajo de recopilación de relatos, poemas, dichos y coplas populares. Colaboró en los medios Clarín, Vivir, Billiken y Humi. Fue directora de colecciones de libros para niños; coordinadora de talleres de escritura y grupos de reflexión sobre temas de Literatura y Literatura para niños; coordinadora de talleres y encuentros con niños y adultos en todo el país; panelista invitada en congresos nacionales e internacionales.
Entre sus obras para adultos se encuentran Oficio de palabrera y Se me pianta un lagrimón. Entre las obras para chicos, La torre de cubos; Monigote en la arena; Quién se sentó sobre mi dedo; Un cuento puaijjj; Muchas patas; El ratón que quería comerse la luna; Una caja llena de....; Cuentos que no son cuento; El paseo de los viejitos; El hombrecito verde y su pájaro. Recibió muchísimos premios, entre ellos, Integrante de la Lista de Honor de la Organización Internacional para el libro juvenil (IBBY) 1986, y Premio Casa de Las Américas 1975, en el rubro Literatura infantil-juvenil, por Monigote en la arena. Premio estímulo a la producción literaria Fondo Nacional de las artes 1964, por La torre de cubos. Premio Argentores 1972, por Bichoscopio, Buenos Aires. Premio Trayectoria – ALIJA. Lista de Honor de ALIJA 1993, por el texto de Milongas tamaño alpiste, poemas. Lista de Honor de ALIJA, 1996 por Libro Total: Pobre Mariposa y Se me pianta un lagrimón. Su libro teórico La construcción del camino lector recibió la distinción Destacado ALIJA 2008.

La construcción del Camino Lector de Laura Devetach, 2008
Este libro ofrece una propuesta de formación lectora para quienes se encuentran interesados en la lectura, la escritura y en contagiar a otros estas prácticas liberadoras de la palabra, la imaginación y la cultura. En él, la autora narra su propia experiencia como lectora, escritora y especialista en abrir caminos lectores a los demás. Condensa la labor realizada durante años en su incansable intento de que nuestro pueblo encuentre en la literatura una herramienta de identificación, expresión y emancipación.
La construcción del camino lector es un texto de calidad completa por lo que dice y cómo lo dice. En esto se advierte tal coherencia que, en el mismo proceso de su lectura, se sienten las ideas orientadoras del camino lector a construir.
Las ideas-palabra ofrecidas de modo literario llegan, tocan, movilizan y hacen más fuerte el sentido transformador de la propuesta. Difícilmente quien lo lea y cierre el libro quede indiferente, como si nada le hubiera pasado, ¡muy por el contrario! este libro queda alborotando el cuerpo, los recuerdos, los afectos, las ideas, las prácticas. Muestra el potencial de las acciones que están ahí, a nuestro alcance, en nosotros mismos, si las trabajamos desde la profunda convicción del poder transformador, personal y colectivo, del hacer literario.

Palabra propia - Entrevista a Laura Devetach
Los libros, la escuela, la cultura en los años 60 La poesía presente en los textos de Laura con su ritmo profundo, el ritmo sabroso de las palabras propias; el camino de una palabrera y un regalo al final.

Seguir la obra de un Autor

Un cuento ¡Puajjj!,
Dos cuentos llenos de humor, ternura e imaginación: la tía Sidonia se despertó espuajada ante el alboroto de todos los animales de la granja, que no encuentran remedio a semejante mal, y una niña que inventa, con la ayuda de los monigotes dibujados en la pared, regalos curiosos para agasajar a su familia

Un pez dorado,
Para preservar a su pueblo del conquistador, el dios Tupá los convirtió en peces. Una leyenda popular guaraní que explica el origen de los dorados, cuyos huesitos son talismanes para la fuerza, para la larga vida y para la suerte.

¿Quién se sentó sobre mi dedo?
Dos cuentos populares recreados por Laura Devetach. En ambos el conejo hace gala de sus picardías: en el primero, que da título al libro, para librarse de un amenazante puma, y en el segundo: "Las tres muertes del conejo", para llenar su pancita.

La gran pelea,
Molesto con el cri cri del grillo, el zorro le declarará la guerra: se enfrentarán los animales con cuatro patas: pumas, tapires, conejos, contra los de muchas patas o ninguna: bichitos y víboras. Parecería una lucha desigual, pero ser más grandote no lo es todo.

Muchas patas
Enigmas, trabalenguas, palíndromos, colmos, adivinanzas, coplas, todos protagonizados por animalitos. Para leer y compartir.

El que silva sin boca,
Este libro reúne adivinanzas, coplas, trabalenguas, colmos, repetidos de boca en boca, guardados en los bolsillos de los chicos y en la memoria de los grandes. Para reír, para compartir, para jugar, porque a las palabritas las lleva y las trae... ¿quién?: el que silba sin boca.


Cura mufas,
Malosentendidos, equivocaciones, cartas curiosas... pequeños relatitos para leer, pensar un poco, y largar la risa.

Casas y cosas,
Otro Pajarito con coplas, adivinanzas, palíndromos y trabalenguas, todos sobre casas y cosas.

Burbujas,
Adivinanzas, nuncas, trabalenguas, nombres divertidos, poemitas. Para entretenerse y compartir.
La casa de Javier,
El Javier del cuento es un titiritero que existió de verdad. Pero aquí se cuenta lo que le pasó con una planta de zapallo que creció y creció hasta que tuvieron que ir haciéndole lugar tirando las paredes de su propia casa. Aunque eso no importa, vivir en un zapallo es más poético.

Historia de Ratita
Un ratita, deseosa de conocer el mundo más allá de su cueva, emprende viaje y le pregunta sucesivamente al sol, al nubarrón y al viento, si quieren ser su novio. Ninguno de los mundos que le ofrecen es el suyo. Por fin, forma una familia junto a Ratón-ratón.

El garbanzo peligroso
Un garbanzo peligroso se cayó debajo de la cama. Despertó a la pulga, que despertó al gato... y así hasta que todos creyeron que se trataba de una bomba a punto de explotar. Fue tía Sidonia quien decidió cazar al garbanzo peligroso y enterrarlo bajo tierra. Y allí empezó a brotar y crecer llenando el patio de hojas y vainas llenas de redondos garbanzos con los que los chicos jugaban a las bolitas.

Cuento de la Polla
Una pollita salió a buscar qué había de nuevo, y fue, que sí, que no, por el camino de las margaritas. ¿Picó o no picó el grano de maíz redondo y sabroso?

Bumble y los marineros de papel
Chiquitos y livianos, el barquito de papel y sus marineros querían averiguar qué cosa era el mar. Anduvieron bastante hasta que la tortuga los llevó de paseo y los dejó sobre la arena blanca para que pudieran verlo con sus propios ojos.

Cuento del pantalón
Sidonia y Peteco se casan con la aprobación de la vaca, las gallinas, el gato, las palomas y demás amistades. Pero Peteco tenía un solo pantalón que siempre se rompía. Un día tuvo que salir con un pantalón de papel de diario, lo que le ocasionó un montón de divertidos contratiempos... Hasta que por fin se convenció de comprar otro.

Cuento del grano de maíz
El gallo quiere hacerle un regalo de Año Nuevo a Sidonia. Nada mejor que un grano de maíz amarillo, que tenía guardado. Fue saltando a buscarlo, pero... ¿qué pasó con el grano de maíz? Por fin, la búsqueda del grano termina en una reunión de todos los amigos alrededor de una sopa humeante.

Cuento de plastilina
La plastilina se deja amasar y da muchas posibilidades para jugar con la imaginación, puede volverse un lazo que corta el aire a su paso, y aquí viene el Plastilinero Tenebroso cuyo poder es grandioso... Esa pasta manuable abre un mundo de fantasía.

Un caracol y un dedal
Un día el caracol Bú se aburrió de su casita, la dejó sobre una piedra y se fue a pasear muy suelto de cuerpo... Ese mismo día la tía Sidonia perdió su dedal en el jardín y se puso a buscarlo. Como no podía ser de otra manera, los dos caminos se encontraron y el resultado fue un cambio provechoso: Bú tuvo de nuevo su casita y Sidonia su dedal.

El hombrecito verde
El cuento del hombrecito verde, del país verde, del planeta verde, que mientras leía su verde libro se encontró con una sorpresa

Había una vez un caballo azul que tenía trencitas en la cola. Sobre el caballo había un... y sobre eso había un... y sobre eso un... Un cuento que juega con las palabras, para reír con sus ocurrencias desopilantes, deleitarse con el ritmo del lenguaje, y dejar volar la imaginación.

Una fiesta misteriosa a la que va todo el mundo y requiere ir y venir, subir y bajar, traer y llevar. Necesita también una buena historia para contar, y otra vez a buscarla...

Un día, un zorro, que estaba hambriento, se comió una riquísima rosca de Pascuas con tres huevos pintados de adorno. No le cayeron nada bien, y menos aún el chiste que le hizo el conejo.

No hay hora más misteriosa que la de la siesta, cuando los grandes duermen y el sol grita de calor. Margarita salió a explorar y encontró un agujero, perdido, redondo y enigmático...

La historia de una viejita que vivía a orillas del río. Un día empezó a llover y a llover, y el río creció y creció amenazante... Pero como "todo cabe en un jarrito si se sabe acomodar", allí entraron todos los animales que huían de la inundación y pudieron llegar a la otra orilla

Todo, todito y todo
Versos donde puede entrar todo lo que a uno se le ocurra, por disparatado que sea.

Yo, ratón
Hay muchas formas de cantar a la vida y de manifestar los deseos de vivirla a pleno.

Margarita tenía una pena
Una pena que se convierte en música y luego en sonrisa

Los patos solitarios
Los patos y sus problemas de identidad... por los que no se preocupan demasiado.

Historia de amor 
Unos dibujitos hechos con un palo a la sombra de un manzano pueden ir escribiendo un dulce romance.

Coplas de la humedad
Unas coplitas humorísticas con lluvia, ranas y penas de amor.

Canción para hacer la mazamorra
Para cantarla y cocinar según la receta.

Cuento de los enredos 
Don Mazamorra, don Chinchulín y su familia no escuchan muy bien, tanto que se generan confusas asociaciones de palabras, creadas por el parentesco de sonidos entre ellas. Así: repollos-pollos, comprado-asado, asado-rosado, comprar-casar, tomillo-calzoncillos se entrecruzan y generan disparatados intercambios entre estos amigos de escuchar poco. De allí el nombre de este cuento, el de los enredos.

Periquito - Laura Devetach
Poemas divertidos, con o sin rima, que llevan como protagonista a Periquito, que aparece con su canción ampliada y dando pie a algunos de los poemas.

Cuento escondido - Laura Devetach
Había una vez un cuento tan chiquito que podía esconderse debajo de una pestaña. Cuando el ojo de la pestaña soltaba una lágrima de mar salado, el cuento se llenaba de barcos...

Secretos en un dedal
Los poemas de este libro se enlazan con la ayuda de hilo y aguja. Los personajes, bordados con puntadas de color, esperan escondidos a que alguien los descubra

Canción y pico
Poesía para chicos
Érase que se era
un pico
érase una cabeza despeinada
un puñado de plumas
que cantaba.
Y érase también
un corazón de alpiste
que tendía
esta canción lejana
desde el pico
hasta aquí
canción con son
enamorada.

El paseo de los viejitos - Laura Devetach
El viejito es carpintero. La viejita costurera. Un día quieren hacer un paseo pero no se ponen de acuerdo y se pelean. Y no encuentran mejor idea para pasar el enojo que viajar a la luna.

Las aventuras de Pinocho de Carlo Collodi - Alma Maritano (Traductor)
Versión de Laura Devetach y Gustavo Roldán
"Había una vez ... ¿un rey? No. Había una vez un pedazo de madera. Un simple trozo de ésos que en invierno se ponen en las chimeneas para encender fuego.
Un buen día ese pedazo de madera fue a parar al taller de un viejo maestro carpintero llamado Antonio, al que todos le decían maestro Cereza por su nariz tan morada como una cereza madura.
Apenas lo vio, frotándose las manos dijo: -Esto me llega justo a tiempo. Es lo que necesitaba para hacer la pata de una mesita.
Tomó el hacha bien afilada para sacarle la corteza y tallar la madera pero, en el momento en que la levantaba, se quedó con el brazo en el aire porque oyó una voz finita finita que le decía: -No me pegues tan fuerte"

El hombrecito verde y su pájaro, Laura Devetach
En el artículo 29 de la Convención Internacional sobre los Derechos de la Infancia dice que la educación tiene que servir para ayudarte a crecer en una sociedad libre, donde estés en condiciones de crear, soñar, inventar, descubrir, elegir... Solamente si tenés la oportunidad de elegir, de equivocarte y aprender podrás ser una persona independiente.

El garbanzo peligroso
Un garbanzo peligroso se cayó debajo de la cama. Despertó a la pulga, que despertó al gato... y así hasta que todos creyeron que se trataba de una bomba a punto de explotar. Fue tía Sidonia quien decidió cazar al garbanzo peligroso y enterrarlo bajo tierra. Y allí empezó a brotar y crecer llenando el patio de hojas y vainas llenas de redondos garbanzos con los que los chicos jugaban a las bolitas.

La torre de cubos
Prohibido durante el Proceso militar argentino "por su excesiva imaginación", el libro reúne ocho cuentos donde los monigotes en las paredes tienen vida propia, los mares pueden recorrerse en un barquito de papel, hay deshollinadores como salidos de un cuento y en la planta de Bartolo los cuadernos crecen como hojas.

Monigote en la arena

La luna se cayó

47. El abuelo del tatú – Laura Devetach. Ilustraciones: Delia Contarbio.

Abuelas y abuelos leecuentos 5 a 7 años - Ministerio de Educación
El cuento del queso redondo - Carlos Silveyra
Leyenda de los cantos rodados - Laura Devetach
El piano, El Olvido, Preguntas, Los Jugadores - Hebe Solves
¡Peligro! - Graciela Repún
San Farrancho - Graciela Bialet


Dos viejitos y una hormiga - Laura Devetach

EL DÍA DE LOS PANADEROS - Laura Devetach

Ovillo de trazos 2
Todas las respuestas - Adela Basch / Ximena García
Soy - Mario Méndez / Alina Sarli
Yo, Ratón - Laura Devetach I Cristian Bernardini

Bumble y los marineros de papel, Laura Devetach - Colección libros del monigote, Ed Colihue
Chiquitos y livianos, el barquito de papel y sus marineros querían averiguar qué cosa era el mar. Anduvieron bastante hasta que la tortuga los llevó de paseo y los dejó sobre la arena blanca para que pudieran verlo con sus propios ojos

Cuento que cuento, Laura Devetach

El garbanzo peligroso, de Laura Devetach - Colección del Monigote, Ed Colihue
Un garbanzo peligroso se cayó debajo de la cama. Despertó a la pulga, que despertó al gato... y así hasta que todos creyeron que se trataba de una bomba a punto de explotar. Fue tía Sidonia quien decidió cazar al garbanzo peligroso y enterrarlo bajo tierra. Y allí empezó a brotar y crecer llenando el patio de hojas y vainas llenas de redondos garbanzos con los que los chicos jugaban a las bolitas.

La planta de Bartolo, de Laura Devetach - Colección LIbros del Monigote. Ed Colihue
Bartolo sembró un cuaderno y, oh sorpresa, salió una planta de cuadernos. Cuando la planta creció, Bartolo comenzó a repartir cuadernos entre todos los chicos del barrio. Muy enojado, el vendedor de cuadernos pretendió arrebatarle su planta con la ayuda de la policía. Pero los chicos lo evitan y el vendedor tiene que huir. Libro prohibido durante la Dictadura Militar

Margarita y la siesta, de Laura Devetach - Colección Libros del Monigote. Ed Colihue.
No hay hora más misteriosa que la de la siesta, cuando los grandes duermen y el sol grita de calor. Margarita salió a explorar y encontró un agujero, perdido, redondo y enigmático...

Un cuento puaj!, de Laura Devetach - Coleccón Pajarito Remendado. Ed Colihue
Dos cuentos llenos de humor, ternura e imaginación: la tía Sidonia se despertó espuajada ante el alboroto de todos los animales de la granja, que no encuentran remedio a semejante mal, y una niña que inventa, con la ayuda de los monigotes dibujados en la pared, regalos curiosos para agasajar a su familia.

El burro con zancos, Laura Devetach - Contado por Juan Manuel Tenuta

"La planta de Bartolo" 




4- Monigote de Carbón - Laura Devetach
Libro: La torre de cubos


4- Del otro lado del mundo - Laura Devetach
Un nene que quiere saber cómo es el centro de la tierra hace un gran agujero en la arena. Tan enorme es el pozo que, en el otro lado del mundo, alguien recibirá una sorpresa.


14- El ratón que quería comerse la luna - Laura Devetach
¿Por qué un ratón no puede pensar que la luna no es de luna sino de queso? Esta historia fue escrita antes de que el hombre pisara la luna. Sin embargo, lo que la NASA nunca reveló es que los astronautas encontraron en la luna fría la marca del ratón que vive en este cuento.


Todo cabe en un jarrito - Laura Devetach


1 comentario:

  1. GRACIAS, TODO ES PRECIOSO, JOYAS DE ESTÉTICA Y CREATIVIDAD...TIERNOS, DIVERTIDOS

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